lunes, 5 de abril de 2010

Corteza

Fue una tarde muy divertida, llena de luces increibles que se filtraban entre las hojas de los pinos.
Un olor a resina reinaba en el ambiente, y el viento generaba sonidos entre las ramillas.
Definitivamente fue una tarde realmente digna de obturadores y materiales fotosensibles.




La luz que se filtraba por entre los arboles, me gustaba mucho. Podria pasarme horas enteras observando.

Juan Diego